domingo, 15 de marzo de 2009

Lo que más y lo que menos de la "mami"

Hace algunas semanas, al bajar una ladera cercana al Llaima sentí cierta debilidad en las rodillas... ayer comencé a tomar medidas...
Al bajar en bicicleta el San Cristobal, caminaría desde la virgen hasta El Hundimiento...
Hoy, mientras iba de camino, escuchaba a un papá hablar con su hijo de cinco años, distrayéndole mientras se quejaba de caminar...
Cuéntame que es lo que más te gusta y lo que menos te gusta del tata?
Ahora, dime, que es lo que más te gusta y lo que menos te gusta de tu abueli?
Las respuestas del niño eran las respuestas de un niño...
Pero recordé a mi abueli... y traté de recordar qué era lo que más me gustaba de ella cuando yo tenía cinco años...
Sin duda, lo que más me gustaba era que me dejara ver tele después de las 9:30 pm, que era cuando comenzaban las películas... me gustaba que me dijera que estaría despierta, rezando, hasta que me durmiera y que cuando un pantalón me apretara la cintura y dejara marcas... ella exagerara lo doloroso que eso era para mí...
Me gustaba mi abuela de niña... es más casi no recuerdo nada que no me gustara de ella...

De adulta, pienso en lo que más me gustaba de ella y creo que era su independencia, su autosuficiencia... pero es también una de las cosas que menos me gustaba, no me gustaba su obstinación a estar y vivir sola... a caerse en su propia casa y curar sola sus heridas...

Mis papás siempre vivieron frente a su casa, por eso cuando llegaba cada noche, miraba la ventana de la pieza donde ella tejía, tomaba once o veía las noticias en su televisor blanco y negro... la luz se colaba hacia afuera a través de unas persianas celeste... y esa fue siempre su señal de vida, la manifestación de su presencia... cuando se fue, miraba la pieza de la costura, pero la luz celeste ya no iluminaba esa ventaba...

Creo que lo último que me dijo específicamente a mí, es que era tierna... ella estaba hospitalizada luego de una trombosis y la traté con delicadeza, explicándole lo más claramente por qué estaba en esa cama, en el hospital... No obstante, no puedo olvidar que esa ternura que ella sintió fue más bien una conducta refleja de mi parte, no un sentimiento real... sino un proceso mental, más intelectual que afectivo...

A veces me da pena no poder expresar mi cariño a las personas importantes de mi vida, no darme cuenta de lo que siento... mi abueli fue importante... la única que respondió mi llanto cuando tenía 5 años y desperté de mi siesta y no había nadie en la casa... ella siempre estuvo ahí, al frente...

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